«El RPA se rompe cuando cambia el sistema»
Es cierto y no lo negamos. Por eso el robot se construye con selectores por atributo, se detiene ante lo que no reconoce y avisa al responsable en lugar de escribir datos dudosos. El mantenimiento se presupuesta desde el día uno.
«Nos deja atados al proveedor»
El robot, su documentación y sus credenciales quedan en su tenant y a nombre de su organización. Se entrega con manual de operación y capacitación para que su equipo pueda mantenerlo sin nosotros.
«¿Y si el robot hace algo indebido?»
Opera con una cuenta de permisos mínimos, dentro de la ventana acordada y sin autoridad sobre los pasos irreversibles: el pago, la anulación o el envío al cliente los firma una persona. Todo queda en bitácora.
«TI no quiere otra máquina que administrar»
Es una conversación de arquitectura, no un impedimento: hay opciones sobre máquina virtual de su nube o sobre infraestructura administrada. Se define con TI antes de construir, con su implicación de licenciamiento a la vista.
«Ya intentamos automatizar y quedó a medias»
Suele ocurrir cuando se automatizó el camino feliz y nadie definió las excepciones. Podemos hacernos cargo de lo existente: diagnóstico, manejo de excepciones, alertas y documentación, dentro de operación administrada.
«No sabemos por dónde empezar»
Por el proceso con más volumen y menos criterio. La guía de los nueve procesos que más se automatizan ordena los candidatos, y la calculadora de retorno estima lo que cuesta hoy hacerlo a mano.