Capacidad instalada que se factura completa
Cada bloque confirmado a tiempo se aprovecha y se factura.
Salud · Redes con varias sedes
Automatizamos la confirmación a escala y el seguimiento de controles sobre la agenda y el expediente que su institución ya opera, sin sustituirlos.
Beneficios
La confirmación de citas y la ocupación de agenda figuran entre los nueve procesos que más se automatizan, evaluados por volumen, costo del error y riesgo: cada inasistencia es una hora de capacidad que no se recupera.
Cada bloque confirmado a tiempo se aprovecha y se factura.
Las reglas se escriben una vez y se aplican igual en todas las sedes.
Contacta primero las citas en riesgo y cubre el volumen completo.
Controles, recitas y seguimientos se contactan a tiempo y la recurrencia crece.
El dato viaja solo entre sistemas y la ocupación llega a tiempo a la dirección.
Horarios, convenios y preparación se responden al momento.
Cómo lo hacemos
Cuando el circuito incorpora un agente conversacional para la confirmación, el alcance se ordena con los seis factores que determinan la inversión en un agente de IA.
Preguntas frecuentes
No. La agenda y el expediente siguen siendo la fuente de verdad de la institución. El circuito automatizado lee y escribe sobre ellos por la vía que cada sistema exponga, y no crea un maestro de pacientes paralelo. Si la política de la institución exige que el motor corra dentro de su propio perímetro, esa decisión se resuelve con la comparación entre Power Automate y n8n, criterio por criterio.
Es lo que recomendamos. Un piloto en una sede y una especialidad valida el circuito con datos reales y criterios de éxito por escrito, antes de extenderlo al resto de la red. Para llevar al comité un orden de magnitud propio, la calculadora de retorno estima el costo anual de confirmar citas a mano.
Se define por escrito antes de construir: qué campo mínimo necesita cada mensaje, qué queda registrado, quién accede según sede y rol, cuánto tiempo se conserva y qué se elimina. El alcance del tratamiento de datos se acuerda con la dirección de la institución.
La evaluación ejecutiva revisa el flujo real de citas entre sus sedes y delimita qué se automatiza primero.